La realidad de nuestras vidas es tan áspera que nadie quiere escuchar.
La realidad demuestra que la demagogia, la hipocresía y la ignorancia no son patrimonio de ningún grupo concreto.
domingo, 30 de octubre de 2011
domingo, 23 de octubre de 2011
martes, 18 de octubre de 2011
Visitando a Kafka
Praga, julio 2011
Número 22 del Callejón de Oro, visita a una de las muchas moradas que habitó Kafka. Quizás, en ella se encuentre la habitación donde quedó preso de sus traumas como del peor invierno de Praga, convirtiéndose en un insecto repugnante, atormentado por la figura de su padre. Fue cucaracha o escarabajo, nada más que un gran absurdo.
jueves, 13 de octubre de 2011
Tenerife, una isla surrealista
"Vengo de una isla surrealista, que no es África ni Europa, en que vivir es una forma de estar muerto, y estar muerto es la única forma de ser importante".
lunes, 10 de octubre de 2011
Ventana abierta

Mediodía. Después del almuerzo el cuerpo me pide el buen vicio de la siesta, y quizás, más tarde, una merienda con la poesía de L. M. Panero y su crónica negra de un eterno delirio. En la habitación hace calor. Abro la ventana y en el cuarto penetra el humo y ruido de los coches, nada de brisa. Me tiendo sobre la cama y todo se vuelve sencillo al instante, las pequeñas cosas. Pura ilusión.
En la calle se escucha el rumor de una carrera torpe, luego gritos.
-¡Fuera de aquí, maricones de mierda! ¡Fuera! ¡Sois basura, BASURA!
Es la voz ebria de Raúl, mi vecino. Luego portazos. Raúl es un borracho desde hace unos veinte años, borracheras dóciles, pero últimamente está descontrolado. Mezcla alcohol con antidepresivos, consumido por tanta verdad. La semana pasada arrojó a la calle todo tipo de cosas que tenía en su salón: portarretratos, libros, figuras de porcelana, papeles... Recogí todo lo que no estaba destrozado y se lo dejé en las escaleras de su casa. La puerta estaba abierta pero no me atreví a entrar. Quién si lo hizo fue Julián, otro vecino, que tenía la confianza de Raúl. Lo encontró en su dormitorio, delirando y envuelto en una sábana empapada en sus inmundicias. Julián llamó a un hermano de Raúl para ponerlo al corriente. Llegó enseguida a la casa, compungido y avergonzado. Quizo desahogarse conmigo contándome cuál era la causa principal de su problema. Empezó diciéndome que todo era por la herencia. Lo interrumpí y no pudo finalizar la siguiente frase. No era asunto mío. Podía sentir propio todo aquello, las miserias de todas las familias. Y de repente, todo se transformó y el mundo se volvió otra vez tremendamente hostil.
El sueño desapareció, enterrado en un alma alterada. El libro de portada negra de Panero me asqueaba, me hacía sentir triste. Un rumor profundo con susurros enajenados penetrando en mis oídos. Cerré la ventana.
En la calle se escucha el rumor de una carrera torpe, luego gritos.
-¡Fuera de aquí, maricones de mierda! ¡Fuera! ¡Sois basura, BASURA!
Es la voz ebria de Raúl, mi vecino. Luego portazos. Raúl es un borracho desde hace unos veinte años, borracheras dóciles, pero últimamente está descontrolado. Mezcla alcohol con antidepresivos, consumido por tanta verdad. La semana pasada arrojó a la calle todo tipo de cosas que tenía en su salón: portarretratos, libros, figuras de porcelana, papeles... Recogí todo lo que no estaba destrozado y se lo dejé en las escaleras de su casa. La puerta estaba abierta pero no me atreví a entrar. Quién si lo hizo fue Julián, otro vecino, que tenía la confianza de Raúl. Lo encontró en su dormitorio, delirando y envuelto en una sábana empapada en sus inmundicias. Julián llamó a un hermano de Raúl para ponerlo al corriente. Llegó enseguida a la casa, compungido y avergonzado. Quizo desahogarse conmigo contándome cuál era la causa principal de su problema. Empezó diciéndome que todo era por la herencia. Lo interrumpí y no pudo finalizar la siguiente frase. No era asunto mío. Podía sentir propio todo aquello, las miserias de todas las familias. Y de repente, todo se transformó y el mundo se volvió otra vez tremendamente hostil.
El sueño desapareció, enterrado en un alma alterada. El libro de portada negra de Panero me asqueaba, me hacía sentir triste. Un rumor profundo con susurros enajenados penetrando en mis oídos. Cerré la ventana.
lunes, 3 de octubre de 2011
Pantano

En horizontal,
techo fragmentado
y aspas de ventilador.
En la oscuridad de la noche
recobran nitidez
los pensamientos.
Insomnio,
luz ausente,
sudor rancio en la frente
con olor fiel
a todas las miserias
que desprenden
los desastres.
Boligrafo y libreta
cerrados
sobre la mesa;
ninguna idea.
No se moverán,
¿talento devaluado?
Apatía por acabar el día
y comezar uno nuevo
inmovilidad,
se ordena la escasez
y el estreñimiento mental.
techo fragmentado
y aspas de ventilador.
En la oscuridad de la noche
recobran nitidez
los pensamientos.
Insomnio,
luz ausente,
sudor rancio en la frente
con olor fiel
a todas las miserias
que desprenden
los desastres.
Boligrafo y libreta
cerrados
sobre la mesa;
ninguna idea.
No se moverán,
¿talento devaluado?
Apatía por acabar el día
y comezar uno nuevo
inmovilidad,
se ordena la escasez
y el estreñimiento mental.
martes, 27 de septiembre de 2011
Saldando cuentas

(...) Tenía la mano blanca, lisita, pero la mía estaba llena de cicatrices, tengo todo el cuerpo lleno de cicatrices, hasta el pito lo tengo lleno de cicatrices.
También quiero comprar una radio, le dije.
Mientras iba a buscar la radio, yo examiné a fondo mi Magnum. Bien engrasadita, cargada. Con el silenciador puesto, parecía un cañon.
El perista volvió con una radio de pilas. Es japonesa, me dijo.
Dale, para que lo oiga.
La Puso.
Más alto, le pedí.
Aumentó el volumen.
Puf. Creo que murió del primer tiro. Pero le aticé dos más sólo para oír puf, puf. (...)
(...) Nosotros no le hemos hecho nada, dijo él.
¿Que no? De risa. Sentí el odio inundándome los oídos, las manos, la boca, todo mi cuerpo, un gusto de vinagre y de lágrimas.
Está en estado, dijo él señalando a la mujer, va a ser nuestro primer hijo.
Miré la barriga de aquella esbelta mujer y decidí ser misericordioso, y dije, puf, allá donde debía estar su ombligo y me cargué al feto. La mujer cayó de bruces. Le apoyé la pistola en la sien y dejé allí un agujero como la boca de una mina. (...)
También quiero comprar una radio, le dije.
Mientras iba a buscar la radio, yo examiné a fondo mi Magnum. Bien engrasadita, cargada. Con el silenciador puesto, parecía un cañon.
El perista volvió con una radio de pilas. Es japonesa, me dijo.
Dale, para que lo oiga.
La Puso.
Más alto, le pedí.
Aumentó el volumen.
Puf. Creo que murió del primer tiro. Pero le aticé dos más sólo para oír puf, puf. (...)
(...) Nosotros no le hemos hecho nada, dijo él.
¿Que no? De risa. Sentí el odio inundándome los oídos, las manos, la boca, todo mi cuerpo, un gusto de vinagre y de lágrimas.
Está en estado, dijo él señalando a la mujer, va a ser nuestro primer hijo.
Miré la barriga de aquella esbelta mujer y decidí ser misericordioso, y dije, puf, allá donde debía estar su ombligo y me cargué al feto. La mujer cayó de bruces. Le apoyé la pistola en la sien y dejé allí un agujero como la boca de una mina. (...)
El Cobrador
Rubem Fonseca
Rubem Fonseca
miércoles, 21 de septiembre de 2011
lunes, 19 de septiembre de 2011
Paredes huecas

Vuelos presentes de golondrinas y cuervos;
avaricia que corroe entrañas
despreciando la historia.
Ciudad con alma destripada
y prostituidad identidad
donde el respeto se desmorona
en un olvido derrumbado
cuál balcón de los Estébanez.
Deambulan sombras tristes
de carruajes en la Herradores.
Notoriedad deformada de la Carrera
con solemne homenaje de obispo.
Eco de cenizas en la memoria
añejas de tea gruesa de un Zalazar en llamas.
Escombros traicionados de la antigua Recoba
que sufren añoranza de dignidad sentimental.
Cinco difuntos siglos en paredes huecas
donde los más viejos te recordarán altiva
como ejemplo, hermosa
mientras el aire frío de verano
baja de las cumbres
echándote de menos.
avaricia que corroe entrañas
despreciando la historia.
Ciudad con alma destripada
y prostituidad identidad
donde el respeto se desmorona
en un olvido derrumbado
cuál balcón de los Estébanez.
Deambulan sombras tristes
de carruajes en la Herradores.
Notoriedad deformada de la Carrera
con solemne homenaje de obispo.
Eco de cenizas en la memoria
añejas de tea gruesa de un Zalazar en llamas.
Escombros traicionados de la antigua Recoba
que sufren añoranza de dignidad sentimental.
Cinco difuntos siglos en paredes huecas
donde los más viejos te recordarán altiva
como ejemplo, hermosa
mientras el aire frío de verano
baja de las cumbres
echándote de menos.
lunes, 12 de septiembre de 2011
American way of life

(...) -Prométeme una cosa.
-Claro que sí.
-Que nunca tratarás a nuestro hijo como tu padre te trató a ti.
-Fue un buen padre, bruto pero bueno.
-Una vez te dio una azotaina con una paleta de albañil. Me lo contó tu hermana Stella.
-Me lo merecía. Vendí una hormigonera de su propiedad y me compré una bicicleta.
-Ya no se pega a los niños. Ha quedado descartado. Ahora se les niegan privilegios. (...)
(...)Y era el perfume del incienso, el crujido de los bancos y reclinatorios, los haces de luz que se filtraban por los vitrales, la tibieza del agua bendita, la risa de las velas, el impresionante transporte a la antigüedad, la pasmosa percatación de que antes que yo habían estado allí infinitos millones de personas, y se habían ido, y de que después de mí llegarían y se irían muchos más millones, durante un millón de mañanas. Estos pensamientos tenía yo sentado junto a mi mujer. Estos pensamientos más la creciente convicción de que me había equivocado, de que no era fácil volver a la religión de siempre, de que la Iglesia no había cambiado pero yo sí. Y los años de incredulidad me había cubierto como una montaña de arena. No era fácil volver a la superficie. No era fácil emitir una débil llamada y creer que se me oía. Estaba sentado junto a ella y sabía que iba a ser muy difícil. Es más, sabía que iba a ser casi imposible. (...)
-Que nunca tratarás a nuestro hijo como tu padre te trató a ti.
-Fue un buen padre, bruto pero bueno.
-Una vez te dio una azotaina con una paleta de albañil. Me lo contó tu hermana Stella.
-Me lo merecía. Vendí una hormigonera de su propiedad y me compré una bicicleta.
-Ya no se pega a los niños. Ha quedado descartado. Ahora se les niegan privilegios. (...)
(...)Y era el perfume del incienso, el crujido de los bancos y reclinatorios, los haces de luz que se filtraban por los vitrales, la tibieza del agua bendita, la risa de las velas, el impresionante transporte a la antigüedad, la pasmosa percatación de que antes que yo habían estado allí infinitos millones de personas, y se habían ido, y de que después de mí llegarían y se irían muchos más millones, durante un millón de mañanas. Estos pensamientos tenía yo sentado junto a mi mujer. Estos pensamientos más la creciente convicción de que me había equivocado, de que no era fácil volver a la religión de siempre, de que la Iglesia no había cambiado pero yo sí. Y los años de incredulidad me había cubierto como una montaña de arena. No era fácil volver a la superficie. No era fácil emitir una débil llamada y creer que se me oía. Estaba sentado junto a ella y sabía que iba a ser muy difícil. Es más, sabía que iba a ser casi imposible. (...)
Llenos de Vida
John Fante
John Fante
jueves, 8 de septiembre de 2011
sábado, 3 de septiembre de 2011
Fight Club
"Lo que posees, acabará poseyéndote..."
"Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo"
"Toda convicción es una carcel"
"El progreso es una idea moderna, es decir, una idea falsa"
"¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?"
Nihilismo
(...)
"Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo"
"Toda convicción es una carcel"
"El progreso es una idea moderna, es decir, una idea falsa"
"¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?"
Nihilismo
(...)
martes, 30 de agosto de 2011
Carne fresca
Lo invitó a su casa, lo envenenó, lo cortó en pedazos y durante una semana hizo filetes, croquetas y salchichas con sus restos.
La policía de Mourmarnsk, una localidad ubicada al noroeste de Rusia, arrestó a un joven acusado de haber matado y de haberse comido a un hombre que había contactado en un sitio de internet. (...)
La policía de Mourmarnsk, una localidad ubicada al noroeste de Rusia, arrestó a un joven acusado de haber matado y de haberse comido a un hombre que había contactado en un sitio de internet. (...)
sábado, 27 de agosto de 2011
Autoficción
Todo el mundo sabe que yo solo escribo sobre lo que he vivido. Es lo que digo a los periodistas: por eso me hice marinero mercante, por eso me infiltré en los bajos fondos, por eso durante algún tiempo fui boxeador. Por eso escribí novelas sobre marineros, el lumpen, los boxeadores mediocres. Y por eso, cuando vi a mi mujer sosteniendo mi última novela recien publicada, Infiel, y en la otra mano una escopeta con la que me apuntaba al estómago, supe que tenía problemas.
-Ahora podrás escribir historias de fantasmas- dijo furiosa mientras disparaba.
Y eso hago.
-Ahora podrás escribir historias de fantasmas- dijo furiosa mientras disparaba.
Y eso hago.
Las historias que escribo
José Antonio Palomares
José Antonio Palomares
viernes, 19 de agosto de 2011
lunes, 15 de agosto de 2011
Ministro de dios
Devoción absurda por el ministro de dios. Ese tío es humano como yo. Peor, eso sí. Humano y por tanto mentiroso, rastrero y despiadado. Basura en forma de carne para el planeta como el resto de la especie.
Los ricos preparan la chequera para limpiar con diezmos pecados y conciencias. El mayor engaño de la historia se perpetúa en la juventud, temerosa del gran abismo. Niñato, piensa por ti. Yo también tengo miedo pero no soy idiota, piensa por ti.
Agosto, Madrid, cinco días de evangelizador carnaval. Santidad de ricos, tramposos, degenerados, asesinos… Señor, si de verdad me oyes, escucha por una vez mis plegarias: no le perdones sus pecados porque sabe bien lo que hace y acéptalo en tu seno más pronto que tarde.
Los ricos preparan la chequera para limpiar con diezmos pecados y conciencias. El mayor engaño de la historia se perpetúa en la juventud, temerosa del gran abismo. Niñato, piensa por ti. Yo también tengo miedo pero no soy idiota, piensa por ti.
Agosto, Madrid, cinco días de evangelizador carnaval. Santidad de ricos, tramposos, degenerados, asesinos… Señor, si de verdad me oyes, escucha por una vez mis plegarias: no le perdones sus pecados porque sabe bien lo que hace y acéptalo en tu seno más pronto que tarde.
martes, 9 de agosto de 2011
Continente idiota
jueves, 4 de agosto de 2011
Sensaciones de hoy
No encuentro palabras de consuelo,
sólo los clichés de costumbre,
las vaguedades y trampas del lenguaje baldío,
desafortunados vocablos.
No hay maquillaje para el suplicio
ni tiempo analgésico que todo lo cura.
Evidencia, dolor, puta realidad...
sólo los clichés de costumbre,
las vaguedades y trampas del lenguaje baldío,
desafortunados vocablos.
No hay maquillaje para el suplicio
ni tiempo analgésico que todo lo cura.
Evidencia, dolor, puta realidad...
viernes, 29 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
La gota

(...) Vuelvo a mirar tus ojos de buey manso y aspiro el humo del tabaco cuando el vientre de la noche se derrama con el negro profundo de sus poderes.
La frase no queda mal del todo.
Mordí la punta trasera del bolígrafo y me dispuse a continuar.
Debo hacer ya una referencia directa al personaje, despué volveré sobre la descripción ambiental.
En ese momento observé la tercera gota de sangre sobre el folio. La mancha era más aparatosa que ninguna de la anteriores: se abría hacia los lados y cubría un espacio tan grande como una moneda.
Mi sobresalto se contagió de un nerviosismo que no pude superar. Tiré el bolígrafo encima de la mesa, arrastré la silla hacia atrás y me levanté profundamente crispado.
La gota volvía a sumirse dejando los residuos sanguinolentos de la huella.
Miré hacia todas partes agobiado por palpitaciones violentas.
Recorrí mi cuarto, encendí todas las luces.
El silencio exaltaba las contracciones de mi respiración.
Fui hacia la puerta y, al intentar abrirla, comprobé que estaba cerrada por fuera.
Volví sobre el escritorio y mis ojos penetraron la desmantelada montaña de folios escritos donde Robert circulaba a través de capítulos llenos de tensión y oscuridades.
Y fue entonces cuando me di cuenta de que yo podía ser el personaje de una historia que alguien estaba escribiendo.
La frase no queda mal del todo.
Mordí la punta trasera del bolígrafo y me dispuse a continuar.
Debo hacer ya una referencia directa al personaje, despué volveré sobre la descripción ambiental.
En ese momento observé la tercera gota de sangre sobre el folio. La mancha era más aparatosa que ninguna de la anteriores: se abría hacia los lados y cubría un espacio tan grande como una moneda.
Mi sobresalto se contagió de un nerviosismo que no pude superar. Tiré el bolígrafo encima de la mesa, arrastré la silla hacia atrás y me levanté profundamente crispado.
La gota volvía a sumirse dejando los residuos sanguinolentos de la huella.
Miré hacia todas partes agobiado por palpitaciones violentas.
Recorrí mi cuarto, encendí todas las luces.
El silencio exaltaba las contracciones de mi respiración.
Fui hacia la puerta y, al intentar abrirla, comprobé que estaba cerrada por fuera.
Volví sobre el escritorio y mis ojos penetraron la desmantelada montaña de folios escritos donde Robert circulaba a través de capítulos llenos de tensión y oscuridades.
Y fue entonces cuando me di cuenta de que yo podía ser el personaje de una historia que alguien estaba escribiendo.
Los Temores Ocultos (1973)
Luis Mateo Díez
Luis Mateo Díez
miércoles, 20 de julio de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
sábado, 9 de julio de 2011
La Laguna
Ciudad de cartón-piedra donde los especuladores juegan con los términos rehabilitar y restaurar , según sea su interés o el bolsillo que llenan.
lunes, 4 de julio de 2011
lunes, 20 de junio de 2011
Embustera ciudad

Cubierta por un polvo elevado, la ciudad embustera tiene ese aspecto tenue y amargo, color melancolía. No te puedes fiar de ella, pues nada es lo que parece. Desconfianza incluso de detalles obvios. Miro a mi alrededor y observo toda la farsa en su esplendor: el paseo de las chicas guapas que en realidad son travestis, el tóxico alcohol de los bares es seguro sólo cuando tú mismo despojas la chapa de la botella, la opulencia masculina de aparentotes repugnantes y modas muertas huele a perfume de mujer…
Toda la carne que la habita se pudre decepcionada. Los locos visten ropas caras y follan con mujeres florero mientras los cuerdos andan sucios y mueren de cirrosis entre su colección de delirios. Lo oculto y aparente, todo repugnante, como la vida de las putas que no alimentan la lujuria que insinúan sino matan el hambre que después confiesan.
Decepción constante con el eco de los pasos, el rumor del rodaje de los taxis nocturnos en el horizonte oscuro amarillento. La noche llega tarde y se marcha pronto. Farsante, simula descansar mientras la tristeza se apodera de los seres como puede. Y lo logra casi siempre.
Toda la carne que la habita se pudre decepcionada. Los locos visten ropas caras y follan con mujeres florero mientras los cuerdos andan sucios y mueren de cirrosis entre su colección de delirios. Lo oculto y aparente, todo repugnante, como la vida de las putas que no alimentan la lujuria que insinúan sino matan el hambre que después confiesan.
Decepción constante con el eco de los pasos, el rumor del rodaje de los taxis nocturnos en el horizonte oscuro amarillento. La noche llega tarde y se marcha pronto. Farsante, simula descansar mientras la tristeza se apodera de los seres como puede. Y lo logra casi siempre.
lunes, 13 de junio de 2011
lunes, 6 de junio de 2011
Las Afortunadas Islas Canallas
Semblanza Autobiográfica del Autor:"Con esta hilarante novela de ficción salteada con retazos de nuestra historia reciente y experiencias personales, conmino a mis paisanos a ejercitar sin acritud el saludable ejercicio de reínos de nosotros mismos, de nuestras constumbres y creencias y de preguntarnos: ¿No podríamos ser mejores? Claro, que consciente de la cabaña porcino-fascista que pasta por estos peñascos mejor me voy dando una mano de pintura ignífuga por si acaso.
A los que sin prejuicios legañen estos borrones con el simple ánimo de pasar un buen rato sólo les pido que dada mi condición de novel matado en estos menesteres no muestren excesiva severidad en su crítica literaria. Al resto que se los folle un perro."
Fagmento del libro:
(...) doña Dolores, mujer de profundas convicciones cristianas, decidió hacer una visita al próximo Convento de Santa Catalina, tétrico garito regido por unas lúgubres grajas denominadas dominicas y que custodian desde hace siglos el cuerpo incorrupto de Sor María de Jesús, para agradecerle a ésta su intercesión en las dos inesperadas gracias. La supuesta reliquia en realidad fue una monja pintamonas que murió totalmente deshidratada al contraer unas pestes tifoideas en 1731 y la consabida descomposición orgánica. Huelga decir que esta explicación lógica se le escapa a la cretinada más majadera y el populacho menos despierto que achacan tal fenómeno, cómo no, a un milagro del Señor. (...)
Diálogo del libro:
(...) -¿Alguna novedad cabo?
- Nada, anoche trabamos a un golfillo de La Laguna colocado como una mona que había roto la vitrina de la Virgen en el muelle y se había mamado los anillos de la imagen.
- ¿Otro hijoputa de La Laguna? ¡La madre que los parió!, tienen aquello que es la puta anarquía y vienen aquí a jodernos encima...
- Tranquilo jefe que ya le dimos una buena mano de barniz para quitarle las ganas...
- ¿Y los anillos?
- Se los tragó antes de que le echáramos mano... ya los cagará o se los sacaremos con las asaduras por el culo.
- ¿Saben quién es el cabroncete?
- No sé, pero tiene unos apellidos el niño que no le caben en el carnet.
- ¿¡Qué...!? ¡Déjame ver el atestado!
- Aquí lo tiene Jefe...
- ¡Me cago en la cuquita del niño Jesús!... y me dices que le contaron las costillas...
- Pues sí... como siempre...
- ¿Pero ustedes son imbéciles o qué?
Pareciera que el desertor de la platanera no fuera consciente de la realidad social de su propia tierra, en cambio el oficial, aunque español, tenía muy en cuenta el aserto que afirmaba que "En Canarias quien no es hijo de alguien, es hijo de nadie", y aquel tipejo de apellidos tan floridos era evidentemente hijo de alguien con mayúsculas. Aquello significaba problemas. (...)
- Nada, anoche trabamos a un golfillo de La Laguna colocado como una mona que había roto la vitrina de la Virgen en el muelle y se había mamado los anillos de la imagen.
- ¿Otro hijoputa de La Laguna? ¡La madre que los parió!, tienen aquello que es la puta anarquía y vienen aquí a jodernos encima...
- Tranquilo jefe que ya le dimos una buena mano de barniz para quitarle las ganas...
- ¿Y los anillos?
- Se los tragó antes de que le echáramos mano... ya los cagará o se los sacaremos con las asaduras por el culo.
- ¿Saben quién es el cabroncete?
- No sé, pero tiene unos apellidos el niño que no le caben en el carnet.
- ¿¡Qué...!? ¡Déjame ver el atestado!
- Aquí lo tiene Jefe...
- ¡Me cago en la cuquita del niño Jesús!... y me dices que le contaron las costillas...
- Pues sí... como siempre...
- ¿Pero ustedes son imbéciles o qué?
Pareciera que el desertor de la platanera no fuera consciente de la realidad social de su propia tierra, en cambio el oficial, aunque español, tenía muy en cuenta el aserto que afirmaba que "En Canarias quien no es hijo de alguien, es hijo de nadie", y aquel tipejo de apellidos tan floridos era evidentemente hijo de alguien con mayúsculas. Aquello significaba problemas. (...)
Islas Canallas
Miguel Díaz Díaz "Zurda"
Miguel Díaz Díaz "Zurda"
martes, 31 de mayo de 2011
La verdad

La verdad: la democracia es un palo de goma manchado de sangre donde la corrupción se acepta como un cáncer benigno del sistema. No votamos partidos, ideologías ni pensamientos. Votamos acuerdos entre títeres que llenan sus bolsillos mientras sacian sus estomagosagradecidos. A nadie le seduce gobernar, sólo interesa el poder y las influencias.
¿La verdad? Lee la foto.
lunes, 23 de mayo de 2011
Clase política
martes, 17 de mayo de 2011
La ansiada primavera de Bandini
(...) Hay cosas que un hombre no puede contar a su mujer. ¿Entendería María el apocamiento que había sentido al cruzar aquella preciosa estancia, la turbación que le había embargado al tambalearse cuando sus zapatos gastados, húmedos a causa de la nieve, habían resbalado en el reluciente suelo amarillo? ¿Podía contar a María que aquella mujer atractiva se había compadecido de él? Era verdad: aunque le daba la espalda, intuyó el inmediato desconcierto de la viuda por su causa, por su anómala torpeza. (...)(...) El hondo sillón de lectura lo encontró voluptuoso y cómodo, un sillón del mundo de la viuda, y se acomodó en él y observó con detenimiento la bonita habitación, ordenada y llena de libros y objetos de adorno. Una mujer culta que se refugiaba en el lujo de su educación. Ella se había sentado en el diván, las piernas gordezuelas enfundadas en seda pura, piernas ricas que hacían raspar la seda cada vez que se cruzaban ante sus ojos maravillados. Le pidió que tomara asiento y charlase con ella. Él se sentía tan agradecido que no podía articular palabra, sólo balbucir gruñidos de alegría ante cualquier cosa que dijera ella, aquella profunda garganta de lujo de la que fluían palabras adineradas y exactas. Comenzó a hacerse preguntas respecto a ella, con los ojos dilatados por la curiosidad que le despertaba aquel mundo protector, limpio y elegante, como la seda cara que concretaba el lujo gordezuelo de sus bonitas piernas. (...)
Espera a la primavera, Bandini
Jonh Fante
Jonh Fante
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










